Si no pasas el examen de ciudadanía: tienes segunda cita
Tienes dos oportunidades, y en la segunda repites solo la parte que fallaste.
Marisol FuentesVerificado en uscis.gov

No pasar la primera vez no cierra la puerta. Esa es la respuesta corta a la pregunta que te desvela: tienes dos oportunidades, y en la segunda no repites todo el examen. Repites nada más la parte que fallaste, entre 60 y 90 días después de tu primera entrevista.
«Mi inglés es poco y la primera vez lo fallé en las preguntas personales.»
Quien escribió eso hoy ya es ciudadano. Lo cuenta él mismo, y no es un caso raro.
No es un favor que te hace el oficial. Es la regla escrita, la misma para todos. Vale la pena saberla antes de la cita, porque el miedo a reprobar hace más daño que reprobar.
¿Cuántas oportunidades tienes en total?
Dos. La entrevista y una segunda vuelta.
USCIS —el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos— lo dice sin rodeos: te dan dos oportunidades para cumplir con los requisitos de inglés y de civismo. Si fallas alguna parte en la primera, te citan otra vez.
Lo que no existe es una tercera. Por eso los 60 a 90 días de en medio no son un descanso: son la parte del proceso donde todavía puedes mover la aguja.
¿Cuándo te vuelven a citar?
Entre 60 y 90 días contados desde tu primera entrevista. No desde la carta, no desde el día que te llegue el aviso: desde la entrevista.
Eso te da entre dos y tres meses. Suena a poco cuando sales de la sala con la cabeza caliente. Es muchísimo cuando lo repartes en semanas y sabes exactamente qué tienes que arreglar, porque ya no estudias a ciegas: sabes qué te salió mal.
¿Repites todo o solo lo que fallaste?
Solo lo que fallaste. El oficial te vuelve a evaluar únicamente en las áreas que no pasaste.
Esto cambia por completo cómo se aprovechan esos días:
| Si fallaste… | En la segunda cita repites… | Lo que ya pasaste |
|---|---|---|
| Las preguntas de civismo | Solo civismo | Queda pasado |
| La lectura | Solo lectura | Queda pasado |
| La escritura | Solo escritura | Queda pasado |
| El inglés hablado | Solo esa parte | Queda pasado |
Quien falla civismo no vuelve a leer ni a escribir. Quien falla la escritura no vuelve a contestar las 128. Es un examen mucho más chico que el primero, y va dirigido a un solo blanco.
¿Qué se puede fallar exactamente?
Conviene tenerlo claro, porque «no pasé el examen» puede significar cuatro cosas muy distintas:
- Civismo (civics): las preguntas de historia y gobierno. En la versión nueva son 20 de una lista de 128 y necesitas 12 correctas; en la anterior, 10 de 100 y necesitas 6. Lo explicamos con la tabla de fechas en cuántas preguntas tiene el examen de ciudadanía.
- Lectura: te muestran hasta tres oraciones y basta con leer una bien en voz alta.
- Escritura: te dictan hasta tres oraciones y basta con escribir una bien. Se aceptan errores de ortografía, mayúsculas y puntuación mientras la oración se entienda.
- Inglés hablado: aquí no hay una prueba aparte. El oficial juzga si entiendes y contestas a partir de las preguntas normales de la entrevista, y esas preguntas salen de tu propio N-400 (el formulario de solicitud, Application for Naturalization).
Esa última parte es la que agarra desprevenida a más gente. Se sabían las preguntas de civismo de memoria y se quedaron mudos cuando el oficial les pidió explicar una palabra de su solicitud. No fallaron por falta de estudio. Fallaron porque nadie les dijo que eso también se contestaba en inglés.
Lo que cuentan quienes ya pasaron por ahí
Vale la pena escuchar a la gente que volvió a la segunda cita, porque casi nadie falla por lo que creía.
«Me estudié que había que decir no o yes, y por eso fue que no la pasé.»
Ahí está uno de los tropiezos más comunes. Aprenderse de memoria si la respuesta era yes o no funciona hasta que el oficial pregunta por qué, o te pide explicar una palabra de tu solicitud con tus propias palabras. Entonces la memoria no alcanza.
«Me puse tan nerviosa y me bloqueé.»
Este es el otro. No es falta de estudio: es que el cuerpo se adelanta. Y contra eso lo que funciona no es tranquilizarse por decreto, es haber dicho las respuestas en voz alta tantas veces que salgan sin pensarlas. Quienes lo lograron lo cuentan casi siempre igual: repetición diaria, en voz alta, en los ratos muertos. «Los escuchaba hasta 6 o 7 veces al día.»
La segunda cita se prepara distinto que la primera, entonces. Ya no se trata de cubrir todo el temario. Se trata de blindar el punto exacto donde se rompió.
¿Y si repruebas la segunda vez?
Aquí toca ser honesta contigo, porque en internet abunda quien no lo es.
Si fallas alguna parte del examen por segunda vez, el oficial debe negar la solicitud, por no haber cumplido el requisito educativo. No es a criterio suyo ni depende de si te tocó alguien amable: es lo que la norma le manda hacer.
Y esa negación tampoco es el final del camino. Si te niegan el N-400 y crees que puedes rebatir el motivo, puedes pedir una audiencia con el formulario N-336 (Request for a Hearing on a Decision in Naturalization Proceedings). El plazo es corto: 30 días naturales desde que recibes la decisión, o 33 si te la mandaron por correo. Los detalles y el costo están en la página oficial del formulario, y cambian: revísala el día que la necesites, no antes.
Lo que no voy a decirte es que da lo mismo. Cuesta dinero y cuesta tiempo. Sobre todo cuesta ánimo, que es lo que menos sobra a esas alturas. Por eso los 60 a 90 días de la segunda cita valen tanto.
Qué hacer con esos 60 a 90 días
Si sales de la primera entrevista sin pasar, haz tres cosas antes de que se te enfríe la memoria:
- Escribe hoy mismo qué te preguntaron. Las palabras exactas que no entendiste. Esa lista es tu temario, y en dos días ya no la vas a recordar igual.
- Confirma la fecha de tu primera entrevista. De ahí salen los 60 a 90 días. Marca en el calendario la semana en que podría caer la cita y trabaja hacia atrás.
- Ataca una sola parte. La que fallaste. Si fue la escritura, se practica escribiendo, no repasando civismo, aunque repasar civismo se sienta más productivo.
Y ponle una hora fija. No «cuando pueda»: una hora que ya exista en tu día. Quienes lo cuentan lo amarran a algo que hacen sin falta: «antes de dormir, al levantarme, al sentarme a desayunar, comer y cenar». Diez minutos en voz alta cinco veces al día pesan más que dos horas el domingo, y a los 60 días la diferencia se nota en la boca, no en la cabeza.
Una cosa más, y no es menor: la primera entrevista te dio algo que antes no tenías. Ya sabes cómo es la sala, cómo habla el oficial, a qué velocidad pregunta. Llegas a la segunda cita conociendo el terreno.
Hay gente de 70 años que no pasó a la primera y hoy tiene el certificado. La diferencia no estuvo en la memoria. Estuvo en llegar a la segunda cita sabiendo exactamente qué se iba a corregir.
Y si te toca también la regla de los mayores, los números de tu examen son otros y conviene revisarlos: el examen de ciudadanía para mayores de 65 años.
Y si quieres llevar a esa segunda cita las preguntas del N-400 repasadas una por una, en español y con la respuesta en inglés al lado, están trabajadas así en Aprueba el examen de ciudadanía americana.
Fuentes
Este texto informa; no es asesoría legal. Los datos son de uscis.gov a la fecha de la nota: si su caso es distinto, consulte la página oficial o a un abogado de inmigración.

Escrito por
Marisol FuentesMarisol Fuentes escribe guías de estudio en español para la comunidad hispana de los Estados Unidos. No le tocó sentarse en esa sala: le tocó escuchar, durante meses, a cientos de personas que sí, y cruzar cada consejo con los documentos oficiales de USCIS, pregunta por pregunta. Lo que no se pudo verificar, no lo escribió.